miércoles, 11 de mayo de 2011

MANCHESTER: LA HISTORIA ES EL PRESENTE

El próximo día 28 de mayo se celebra en Wembley (Londres) la final de la Champions League entre  FC. Barcelona y Manchester United. Ambos equipos se encuentran en una situación similar: son (casi) campeones en sus respectivas ligas y aspiran a lograr el doblete con la conquista de la Copa de Europa, lo que significará para el ganador  levantar la cuarta orejuda en un escenario inmejorable.

Tanto Barça como M.U se han mostrado sólidos a lo largo de toda la temporada. En la liga BBVA, los culés han completado una campaña espectacular, lo que les ha llevado al alcanzar  su tercera Liga conseutiva; por su parte, en la Premier, el Manchester ha tenido mismo o similar recorrido, y rara vez a lo largo del año han visto peligrar el título. 

A día de hoy, los Diablos Rojos llegan más fuertes a la final, pues los catalanes han empezado a acusar desde hace algunas semanas la enorme carga de partidos acumulados para una plantilla excesivamente corta. De aquí a dos semanas deberán hacer un plan de recuperación para llegar lo mas frescos posibles a Londres.

En los banquillos dos grandes. Pep Guardiola, que ha logrado en estos tres años una cantidad de títulos superior a los cosechados por muchos entrenadores en toda una carrera; y Sir Alex Ferguson,  toda una institución de los banquillos, uno de los mejores entrenadores de la historia, el hombre que ha hecho del Manchester uno de los clubs mas importantes del mundo.

El escocés, como he dicho, es quien verdaderamente ha colocado al Man U en los mas alto del fútbol mundial. Antes de él, los reds eran toda una institución, sí. Habían contado en sus filas con el grandísimo Sir Boby Charlton, que junto a otros míticos como George Best o Denis Law llevó al equipo a proclamarse -en Wembley y frente al Benfica, por cierto- campeón de Europa por primera vez en su historia en 1968.

Desde la llegada de Ferguson en 1986 el dato es revelador: a su llegada el MU contaba en sus vitrinas con 7 ligas ganadas; 25 años después, la cifra ha ascendido a 19 (si se cuenta la de este año), lo cual significa haber superado en número de ligas ganadas al Liverpool, club inglés mas reconocido de la historia. Pero ahí no acaban las cifras: cuando Sir Alex se sentó en el banquillo de Old Trafford, los reds, como he apuntado antes, habían logrado la Copa de Europa en una única ocasión, pero desde que está él ya han levantado otras dos más, lo cual dispara su palmarés a 3 gloriosas Champions. 
Por si esto fuera poco, en los tres últimos años ha disputado dos finales de Champions, alzándose con la Copa en 2008 frente al Chelsea.

No hay duda que Sir Alex Ferguson es uno de los mejores entrenadores de la historia, aunque a muchos le pese. No solo para él  la final de Wembley será un día de emociones fuertes, también lo será para otros dos grandísimos jugadores: Ryan Giggs y Edwin Van der Sar, quienes se retiran tras unas brillantes carreras.

El portero holandés aspira a ganar la máxima competición europea por tercera vez.  La primera la logró siendo un jovencísimo meta que apuntaba unas maneras excelentes. Fue en Viena en el año 1995 ante el Milán, que disputaba su tercera final consecutiva. Aquel equipo lo formaban jóvenes jugadores que después se convertirían en la columna vertebral de una excelente selección holandesa y quedarían repartidos en grandes clubs de Europa: hermanos de Boer, Overmars, Litmanen, Kluivert (autor del único gol del partido tras salir del banquillo), Seedorf y el ya citado Van der Sar, entre otros.
La segunda vez que el meta logró la Champions fue hace dos temporadas, ya con el United, en Moscú, frente al Chelsea. Tuvo una actuación estelar en la tanda de penaltys, pues detuvo la pena máxima a Nicolás Anelka en el disparo decisivo y por ello fue reconocido como mejor jugador del partido, además de proclamarse campeón.

El otro jugador que dirá adiós en Wembley es Ryan Giggs, un hombre que ha escrito su nombre en la historia, no solo del Manchester, sino del fútbol mundial, con mayúsculas. Sus números le avalan: 20 temporadas, 872 partidos, amo de la banda izquierda de Old Trafford durante dos décadas (no es un dato, pero es un hecho), ninguna expulsión en toda su carrera, 2 Champions ganadas, 12 ligas y un largo etcétera que lo sitúan como uno de los mejores jugadores de la historia, sin lugar a dudas.

Así se presenta la gran Final. Por parte del Manchester es una incógnita el equipo que sacará Ferguson, pues resulta inimaginable un tipo de once como el que jugó y venció (muy bien) al Chelsea el pasado domingo. Lo lógico es que Evra vuelva al lateral izquierdo y que en el medio campo se añada un centrocampista de contención y fuerza, del tipo Fletcher, para acompañar a Carrick y a Park. Esto significaría relegar al banquillo a uno de los dos delanteros, ya sea Rooney o Chicharito, ambos en especial buena forma. Las bandas estarían ocupadas por Giggs y Valencia, que desde su vuelta tras la lesión está inconmensurable en esa banda derecha, siendo un peligro constante en ataque, pero siempre con ayudas defensivas, ayudas que Nani no prestaba.

Aun así es muy difícil vislumbrar una posible alineación pues hay multitud de combinanciones, pero lo que sí es seguro es que será una grandísima final entre dos grandísimos equipos. Dos equipos que regresan al escenario donde empezaron a forjar su leyenda, donde ganaron ambos su primera Copa de Europa y donde en un par de semanas se volverán a ver las caras dos años después.

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