Y Valdano se fue. Lo que José Mourinho, técnico del Real Madrid, lleva demandando, de una manera u otra durante todo el año, se ha hecho realidad en el día de hoy. Florentino Pérez comparecía pasadas las 9 de la noche para anunciar la destitución de Jorge Valdano como Adjunto a la Presidencia. ¿El por qué? Pues porque se ha producido una disfunción en el organigrama del Club; o dicho de otra forma: porque a Mourinho le ha dado la real -nunca mejor dicho- gana.
No me parece bien que se vaya. Se que la función que ejerce es completamente prescindible, pues la puede hacer cualquiera, pero Jorge Valdano es un señor, un hombre de fútbol que ha estado ligado al Real Madrid siempre que ha podido. Una de las personas que lleva esos valores, tan de moda hoy en día, a su máximo esplendor. Siente el club como nadie, le tiene un afecto especial, y eso siempre le ha gustado a Florentino y por eso lo ha querido tener cerca de él tanto en su primera etapa en la Presidencia como desde que regresara a ella en 2009.
Unas cuantas criticas de Jorge Valdano contra Mourinho cuando el primero trabajaba para diferentes medios, como Marca o la Sexta por ejemplo, hace pensar que es el motivo por el que el portugués le ha estado lanzando dardos envenenados a lo largo de todo el año. Si bien ese asunto quedó zanjado de palabra en la presentación de Mourinho la realidad en hechos ha sido bien distinta. Valdano ha intentado reflotar la relación de la mejor manera posible, pese a que como bien ha dicho el argentino, "tienen una idea de club distinta".
Antes de Navidad, Mourinho se quejó de la presencia de Valdano en los viajes del equipo, así como de la asistencia a los entrenamientos, en el vestuario etc. Para no crear mal ambiente Valdano dejó de acompañar al equipo en dichos viajes y se mantuvo al margen de cualquier asunto puramente relacionado con el primer equipo. Tomó dicha determinación para que el entrenador pudiera realizar su función de la mejor manera posible, sin que nadie interfiriese en sus competencias.
The Special One reclamó apoyo del club en el tema de los árbitros, para no sentirse solo y para saber que desde las altas esferas del club le guardaban las espaldas. En otra ocasión mostró claramente su rechazo a Valdano cuando dijo que solo trataba con el Presidente y con José Ángel Sánchez, mano derecha de Florentino. Valdano, lógicamente, quiso apagar la llama de la polémica día si día también, pero el portugués se empeñaba en avivarla.
Con la lesión de Higuaín, por la hernia de disco, y su mas que posible baja para el resto de la temporada, Mourinho solicitó la cesión de un 9 en el mercado de invierno. Es algo que ya había dicho antes de empezar la Liga, que andaban cortos en esa posición, pero el Club finalmente decidió quedarse con Higuaín y Benzemá, no realizar esa compra y tirar de la cantera en caso de imperiosa necesidad. Esa imperiosa necesidad llegó y Mourinho se cargó de razón, o lo que es mas importante para él, dejó en evidencia a Valdano. Se fichó a Adebayor en el mercado, tras sondear varias posibilidades.
Hace unas semanas escribía que Florentino le había concedido todos los caprichos a Mourinho porque es el mejor del mundo y el Madrid siempre debe tener a los mejores en su plantilla. Por eso ha echado a Valdano, porque si no era Valdano era Mourinho, y la marcha de un segundo entrenador en tan solo dos años habría significado una pérdida de credibilidad por parte de la afición, afición que, por cierto, apoya a toda costa a Mourinho. Y así lo ha explicado, en contra de su "voluntad" tiene que destituir a Valdano, no porque el aficionado lo odie, sino porque confía plenamente en José Mourinho. Y ambas cosas ha quedado claro que son incompatibles.
¿Y ahora qué? Mas poderes, si cabe, para Mourinho, que tendrá las mismas competencias que el Manager en Inglaterra, es decir, decidir directamente sobre todo lo relacionado con el ámbito deportivo del Club. No se si saldrá bien, pero lo que tengo claro es que va a ser a corto a plazo, pues Mourinho no creo que alargue su estancia mas de 3 años. Eso es negativo, porque si algo necesita el Madrid es un proyecto real de larga duración, sólido y sin fisuras. Y este tipo de cosas no le da la fuerza necesaria al, por otra parte, ambicioso proyecto de Florentino.