viernes, 11 de marzo de 2011

OPINIÓN, SÍ; FOROFISMO NO, GRACIAS

Este año he seguido con especial atención la página web del diario Sport, de clara orientación culé y catalanista,  que en ocasiones roza la demagogia mas absoluta y el absurdo. Se supone que es un periódico de tirada más o menos grande, y como tal, debe mantener un poco las formas y dejar de lado su forofismo a veces exacerbado. 

Generalmente se le acusa a los diarios deportivos mas vendidos de España, AS y Marca, de pecar de madridistas. En cierto modo es verdad, pues es imposible no tener una opinión o una preferencia en esta profesión, pero en ningún caso  llega a los límites del Sport. Si no lo habéis leído, os invito a que lo hagáis, pues es digno de estudio. 

No estoy hablando ni mucho menos de artículos de opinión, pues como su propio nombre indica, es la opinión de una persona y por tanto es completamente respetable, aunque en ocasiones la manera de escribirlo no es la más adecuada, como ocurre en el caso de Carazo y "Su rondo". Estoy hablando de las noticias normales y corrientes, de las informaciones. Puede parecer a simple vista que una noticia o un titular de noticia no tenga una segunda lectura, pero en el caso de este periódico sí, especialmente cuando se trata algo relacionado con el Real Madrid.

Por poner un ejemplo: 3/3/2011| Liga BBVA | Real Madrid, 7 - Málaga, 0
Paseo militar blanco... ¡y lesión de Cristiano Ronaldo!. De esta forma titulaba el diario catalán  la victoria del Madrid y la alegría que supuso  la lesión del portugués. Pero con CR7 no acaba la historia, pues hay una persecución especial hacia él y hacia el técnico blanco José Mourinho.

 Lo mas cómico es que hace unos años la portada del Sport lucía un enorme: "El Barça siempre ha tenido a los mejores... AHORA TOCA CRISTIANO!", y de fondo aparecían Diego Armando Maradona, Ronaldo (el brasileño) y Ronaldinho. Desde que lo fichó el Real Madrid sus portadas han cambiado sustancialmente: "Este es tu crack, Florentino, FIESTA, ALCOHOL Y SEXO, primer escándalo de Cristiano tras fichar por el Madrid" u otras como "PROVOCADOR, AGRESIVO, CHULO" (refiriéndose al portugués). Y un larguísimo etcétera que llega hasta el día de hoy.

Por no hablar de las caricaturas que se dedica a hacer día tras día Caye, un gran dibujante que ya conocía cuando realizaba sus increíbles dibujos en la revista oficial de la NBA en español, pero he de reconocer que desde que le sigo en Sport, mi concepto, como persona, ha cambiado sistemáticamente después de ver día si, y día también sus constantes faltas de respeto, seguro denunciables, hacia cualquier persona relacionada con el club blanco.  Con esta relación no me refiero solo a jugadores o personal del club, sino a  Marca y AS, catalogándolos como la "Caverna Mediática". En fin, de risa. Como  de risa es  ver a una persona que se gana la vida metiéndose con la gente que no opina como él, solo por gusto. Algo habitual, por cierto, en nuestro país.

Así es el Sport, un periódico que si nos dijesen que lo hace la administración del club catalán no sorprendería lo mas mínimo a nadie. Todavía hay gente que lo compara con As o Marca, que sí, son merengones, pero saben decir que una cosa está bien cuando realmente lo es, y más de una vez se han rendido ante el juego del Barcelona o a hecho la crítica mas mordaz a las actuaciones del Madrid. Pero ningún momento llevan a cabo una persecución contra el Barça o contra alguno de sus jugadores. Más bien todo lo contrario. Dan su opinión, la argumentan bien pero siempre desde el respeto, cosa que perdió hace tiempo la plantilla del Sport.

Está bien que un medio, sea cual sea, dé su opinión, de hecho es lo que tiene que hacer, pero en el caso de un periódico serio, o dicen serio, como el Sport, no debe  caer tanto en el forofismo, en la contradicción o en la crítica más infame hacia su "competencia" o su "rival", pues lo único que va a conseguir con ello es que algunos de sus lectores (los menos culés) pierdan creedibilidad en él, y eso para un periódico es nefasto.

martes, 8 de marzo de 2011

EL ARSENAL NO FUE EL ARSENAL

El Barcelona está en cuartos de final de la Champions League tras vencer al Arsenal en el Camp Nou por 3-1. No voy a hacer la crónica del partido, porque aburre al personal, por tanto me dedicaré a comentarlo.
El partido jugado por el Arsenal hoy solo se puede calificar de vergüenza. No le voy a quitar mérito al Barça -que lo tiene- pero quiero incidir en el juego de los gunners en la noche de hoy. Un equipo que se supone de carácter ofensivo y que es la envidia por su juego y jugadores de muchos Clubs del mundo no puede plantarse en el partido de vuelta de la máxima competición europea y no pasar del medio campo en prácticamente todo el encuentro.  Lo cierto es que en el Emirates Estadium no lo hicieron porque estaban ante su público y se veían obligados a defender una idea de juego, una idea un tanto utópica pues no se materializa en títulos. Pero la culpa no es ni mucho menos de los jugadores, es de su entrenador Arsene Wenger. Un equipo que tiene del medio campo hacia adelante a  Cesc Fábregas, Wilshere, Nasri, van Persie, Rosicky... no puede ni debe hacer ese fútbol, que por cierto,  es  la idea  antagónica de lo que -dicen- practican. 

En la Liga Inglesa es verdad que hacen un gran juego, pero aun así tienen muy difícil conquistar el título y mas después del mazazo que supuso la derrota en la final de la Carling Cup ante un equipo de talla inferior como es el Birmhinghan. Sí, en su pais juega muy bien contra el Wigan, el Stoke City y un largo etcétera, pero donde se debe ver la grandeza de un club es contra los mejores de cada país, y el Arsenal hoy no lo ha hecho. No hay que confundirse, tampoco lo hizo en el partido de ida pese a la victoria, victoria que pudo ser derrota pues los blaugranas estuvieron especialmente fallones de cara a portería; pero la idea generalizada tras el encuentro fue que dieron la cara, que le jugaron de tu a tu al Barça y demás sandeces. El Arsenal marcó el primer gol por fallo de Valdés y el segundo a la contra . Así se resume el partido, y por ningún lado se ve el juego exquisito y de toque que según muchos le hace ser el hermano pequeño del Barça.

Por otro lado, no se puede obviar la escasa aportación de Cesc Fábregas en la eliminatoria, y especialmente en la noche de hoy. No ha sido eclipsado por un rival, sino por un compañero, por Wilshere quien está llamado a dirigir la sala de máquinas de los gunners en la próxima década. Bueno, de los gunners o de otro equipo, porque advierto desde ya que va a estar solicitado por media Europa este verano. Quiero pensar que Fábregas no se encontraba al 100 por 100, porque sino es inexplicable que un jugador de sus maravillosas cualidades realice partidos como el de esta noche, en el que por cierto,  el primero gol del Barça viene precedido de un error del catalán al hacer un tacón innecesario en las inmediaciones del área.

Capítulo aparte merece el árbitro que se encargaba de dirigir la contienda en al noche de hoy, el suizo Mássimo Busacca. Lo que ha hecho este hombre es inconcebible, expulsar a Robbin van Persie  por tirar un balón cuando había pitado fuera de juego. Este tipo de acciones son sancionables, sí; pero no se debe amonestar por dicho motivo en una eliminatoria de la Liga de Campeones, y menos expulsar a un jugador, sabiendo que con ello se va a condicionar el partido. La expulsión del jugador holandés llegó en el momento menos apropiado, pues el Barça acababa de recibir un gol (en propia puerta de Busquets) y con ese resultado _1-1_ el Arsenal estaba clasificado. No cabe la menor duda que aun sin esa expulsión el equipo entrenado por Pep Guardiola se hubiera acabado sobreponiendo a su rival, pero es algo que afea la victoria, por otra parte merecida, del equipo blaugrana, que ya espera rival en cuartos.




Pablo Miranda



domingo, 6 de marzo de 2011

LOS PREJUICIOS CON MARCELO

Decir que Marcelo es el mejor lateral izquierdo del mundo no es ninguna osadía. La gente en general tiende a pensar que es un jugador de ataque, que no sabe defender. Yo quisiera ponerles en cuestión a todos ellos. 
Recuerdo perfectamente el día que todo cambió para el brasileño. Fue la temporada pasada, un partido contra el Sevilla , un centro por la banda izquierda que Jesús Navas llegó a rematar por el lado de Marcelo y fue gol. Por culpa de este error Marcelo recibió, aun más si cabe, numerosas criticas por todos lados, incluido el publico (siempre hipócrita) del Santiago Bernabéu. Las mismas críticas que en su día recibieron  jugadores  como Higuaín, entre otros, que hoy en día son pilares básicos del equipo e ídolos de la afición.

Marcelo llegó a Madrid con 18 años; al principio se planteó la posibilidad de que jugase en el Real Madrid Castilla, hasta que madurara y se adaptase, pero finalmente no se materializó. En su primera temporada no jugó mucho por culpa de una lesión el día de su debut, reapareciendo casi 4 meses después, pero sin llegar a contar demasiado para Fabio Capello. En la temporada siguiente, su suerte cambió. Una serie de circunstancias como la marcha de Roberto Carlos y los problemas con Drenthe hicieron que jugase con más continuidad, siendo bastante habitual en las alineaciones de Bernd Schuster. Aun así, a la afición del Bernabéu no le acababa de convencer, y  fue pitado numerosas veces por los aficionados blancos. Con la llegada de Juande Ramos al banquillo madridista, Marcelo cambió su posición en el campo, pasando a interior o extremo zurdo en algunas ocasiones. En ese puesto realizó buenos partidos y se ganó la confianza técnico blanco, quien lo puso en la mayor parte de los partidos. La temporada pasada, ya con Manuel Pellegrini al frente de la nave madridista, Marcelo intercambió la posición de interior con la de lateral, realizando grandes actuaciones y convirtiéndose en uno de los mejores asistentes de la Liga con 12 pases de gol al final de la temporada.

No voy a decir que la conversión de Marcelo se haya producido esta temporada, pues como he dicho antes, el punto de inflexión, la Linea del no retorno, está en aquel partido en Sevilla. A partir de entonces realizó una temporada excelente, aprendiendo conceptos básicos en defensa y atacando como pocos laterales saben. A pesar de todo, no tuvo un sitio en la Seleccion de Brasil para disputar el Mundial del Suráfrica, algo muy injusto pero también comprensible si nos damos cuenta de los prejuicios que tiene la gente con Marcelo. 

Prejuicios que tenía también Mourinho, y que el mismo lo reconoció al llegar a Madrid. Por suerte, Marcelo ha aprendido a defender bien, no digo a ser un defensor normal, no, sino a defender de verdad, dejando de lado sus cualidades ofensivas. Me comentaba un amigo que Marcelo es de los pocos laterales del mundo que saca la pelota limpia desde atrás y que además tiene una relevancia mayúscula en el juego de ataque de su equipo. Cualquiera que siga los partidos del Madrid con cierta regularidad se dará cuenta de ello, y notará que es parte fundamental de la estructura básica del Madrid, estructura que forman Casillas, el propio Marcelo, Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo y Ozil.


Ningún lateral salvo Alves o Maicon tiene tanta relevancia en un equipo. Me hace gracia los "expertos" que idolatran a Evra, Clychy, Ashley Cole y Compañía, por el mero hecho de jugar en otras ligas, al igual que los que dicen que Marcelo solo ataca bien y defiende fatal, respondiéndoles yo, que si asi fuese, Marcelo no sería titular indiscutible con José Mourinho. A un lateral del Real Madrid se le pide que defienda bien y que ataque muy bien, mientras que al del Málaga se le exigirá que no pase del medio campo y se dedique a jugar el partido en su propia área. Y Marcelo cumple de sobra los requisitos para jugar siempre.


Con tan solo 22 años ya es el tercer Capitán del Real Madrid, es titular indiscutible y tiene una enorme proyección por delante, que si todo sale bien, los merengues tendrán la banda izquierda bien cubierta durante muchos años, pudiendo alcanzar, aunque es muy difícil, el nivel de otro brasileño que corrió la misma banda durante casi 10 años dejando escrita una página muy importante en la historia del club blanco y del fútbol mundial. Pero este tiraba las faltas...